Cambio de planes

¿Qué de malo hay, en que las cosas no suceden exactamente como las planeamos?

Uno verdaderamente aprende a navegar en tormentas, pero no por ello tiene que irlas provocando.
La frustración de que las cosas no sucedan exactamente como se planearon, hace que muchos no quieran continuar. Nos hicieron creer que bastaba con declararlo ((y es muy importante, saber que quieres)), pero no lo es todo. Hay una serie de pasos intermedios por los que debemos de pasar para llegar a las cosas que nos proponemos. No se pasa de la A a la Z por cuestión de magia. Pero nadie anda por ahí explicando los pasos intermedios y como en muchas cosas más que nos pasan en la vida, los aprendemos en el camino.
En ocasiones he llegado a pensar que es mejor, que las cosas no siempre salgan a la primera, pues nos da la oportunidad de aprender. Pero para ello, debemos de superar cierta frustración embarrada de algo de ego.

Así que lo que quiero compartirte el día de hoy, es que es bueno tener un plan y muy clara la meta, pero debemos estar listo para los cambios y ese control de riesgos en el que las cosas, no siempre salen como lo quisimos al principio. Fluir y adaptarse es la mejor manera de seguir.
Anoche no morí…