Una palabra libera


Fulanito – No me gusta el éxito. Osea lo quiero, pero se me hace algo temporal y yo quiero que sea algo que prevalezca.

Yo – Bueno empecemos por saber, ¿Qué es éxito para ti?

Fulanito – Pues éxito hay de dos tipos, del que dura y del que no. Tengo amigos que llegaron y ya no lo tienen y otros que siempre han estado ahí, pero tienen que estar en chinga.

Yo – Por ejemplo, éxito para mí, es que lo que digas y hagas coincida en tu plan para llevarte a donde quieras. El éxito es distinto en cada quien, como Roberto Carlos, que quería tener un millón de amigos o Gargamel, que quería acabar con los pitidos.


Con una conversación así, comenzó una noche que duró dos botellas de vino y una copa extra. Parece que todos estamos en una cárcel que nos construimos con las palabras que usamos y la definición que les otorgamos, en este caso, la persona con la que platicaba, tenía miedo al éxito (algo muy común), pero lo que más le parecía pesar, era el trabajo que tendría que hacer para mantenerse ahí y eso va muy asociado a la zona de confort.

Lo mismo hacemos con muchos problemas, como cuando solía decir soy gordo, lo asociaba a identidad y ahora qué digo que solo estoy gordo, alude a un estado temporal.
Aunque la real academia de la lengua española se encargó de recopilar 88,000 palabras, más otro tanto casi igual de americanismos y de ahí todavía viene una cuestión de significado, que es distinto en cada persona a pesar de que se tenga en común una definición en el diccionario. ((Como alguna vez que escribí acerca del amor y de lo que significaba para cada uno de nosotros.))

Si te pidiera ahora escribir dos o tres cosas en las que creyeras, tu definición de lo que significa vida, el propósito de tu vida, encontrarías en ellos una serie de palabras que podría volverlo algo que te potencialice o algo que te limite.


Existe tanto por aprender al comunicarnos, tanto más que aprender en la manera en que nos tratamos o etiquetamos, que eventualmente la brecha entre que lo hagan de una manera empoderadora y aquellos que lo hagan de manera restrictiva, será cada vez más grande, espero que no, sinceramente, pero todo viene desde la casa y hay algunas cuestiones, que nos tomaran un par de generaciones poder cambiar.