Antes de la media noche

Aún sigo sin entender que se supone que debería de suceder.

Los días cada vez me resultan más sorprendentes y distintos, no importa los planes que tenga algo cambia siempre para sorprenderme.

Al principio me preocupaba, ahora no de desagrada, sigo planeando el día a día, aunque nunca resulte así.

Hay muchas cosas por aprender, entre más sé más reconozco que me  falta.

Deje de pelearme con las situaciones y de tratar de forzarlas, las cosas que deben pasar son inevitables y aunque las quieras detener van siempre a suceder.

Comencé intranquilo a escribir este día, pero conforme avanzo y me recuerdo estas cosas, vuelvo a soltarme y dejar que todo lo que tenga que suceder ocurra.

Todos sabemos fluir, pocos nos volvemos consciente de ello.

Todo cambia, todo es distinto a lo que lo fue a ayer, a lo que lo fue hace un instante.

Pretendemos aferrarnos a cosas que no están ahí, poseerlas y eso nos pasea por la decepción y nos abandona en la tristeza.

Deja de quejarte de todo, incluso lo que más te desagrada puede ser siempre el prólogo de lo espectacular si dejas que suceda.

Son pocas líneas las que hoy comparto, hay más en mi cabeza, pero creo que salvare el resto en mi libreta.