Pues los consejos que aquí les comparto son completamente vivenciales, no sugiero algo que no pruebe conmigo. Quizá hay muchos distintos, pero estos me parecen sencillos y fáciles de seguir, aunque dejaré alguno que en verdad sea complicado, los hago día con día y mientras tengan un propósito, encontrarás en ellos resultados.
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Ten una rutina.
Resulta ser de las cosas que suenan más difíciles, pero con que empieces a volver habitual un horario de escritura o un de lectura por ejemplo, poco a poco tu cuerpo lo reclama, por eso a mí me sirve mucho levantarme a escribir o leer antes de dormir. Seguramente dirás que no tienes tiempo y te recomendare leer algo que ya había compartido con anterioridad. Los 7 hábitos…
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Sueña en grande comienza en pequeño.
Lo mencione en la mini introducción de este post, un propósito es indispensable. Es típico escuchar a alguno de mis amigos decirme, ¿es que no sé qué hacer o por dónde empezar? Habitualmente en los entrenamientos que dictó, suelo hacer la pregunta de en donde se ven en 5 años o hasta en más, 1 de cada 10 personas, lo sabe con claridad. La idea de esta meta es poder segmentar o dividir en pequeños paquetes de trabajo, que serán lo que tengamos que hacer todos los días, para que cuando se cumpla el plazo en el que nos visualizamos (por ejemplo, 5 años) lo hayamos conseguido. Ese sueño que quieres está hecho de cientos de partes, solo empieza a recolectarlas de una en una.
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Si te sales del camino, vuelve lo más pronto a él.
Somos muy buenos para sabotearnos, parece que cuando ya sabemos que hacer a nuestro cerebro le pesa tanto salir de la zona de confort, que es mejor inventar cientos de excusas para no hacer algo. Por ejemplo, en la dieta, haces mal una comida y lo más lógico sería que en la siguiente comida rectificas el camino y listo, pero el fenómeno de “arruinó una comida y ya mejor lo hago todo el día”, anuló el día y cómo iba media semana, mejor toda la semana. Esta es una manera típica de sabotearnos, creo que puede ser de las más recurrentes. Así que te repito si en algo fallas o no salió como querías, vuelve al camino lo más pronto posible. Imagina que estás jugando quemados o algo similar, como cuando éramos niños y vuelve a la base.
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Lleva una bitácora.
Es que siempre he sido así de malo, nunca voy a mejorar, apesto, son algunas de las declaraciones típicas de mis amigos cuando están en algún nuevo proyecto. Llevar una bitácora te ayuda a medir tus avances, incluir en esta bitácora, (que puede ser una libreta o nota digital) evidencia de lo que vamos haciendo, nos ayudará a ver las mejoras. Incluso he recurrido a esta bitácora para rastrear a quien vi o que comí para tratar de repetirlo como fuente de inspiración. Con el tiempo te servirá para compararte, pero siempre contra ti mismo.
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Aquí y ahora
Este sería tema para todo un post y seguramente luego lo haré, pero ahora creo que compartirte que estar en lo que hacemos es lo más importante. La mayoría de la gente se pierde en lo que hace, comienza a pensar otras cosas y se va de paseo en su cabeza y hace todo menos lo que debería estar haciendo. Estar presente es algo que al principio será un poco complicado, pero como cualquier buen hábito, con el tiempo se vuelve natural. Prueba ejercicio de respiraciones o meditar en lo que sientes al estar haciendo la actividad que te propusiste.
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Revisa si el propósito sigue siendo adecuado.
Nada está escrito en piedra. Lo más bello de los seres humanos es nuestra capacidad de adaptarnos y transformarnos de acuerdo a las necesidades. Date permiso de que tus sueños cambien y evolucionen, algunas veces queremos cosas que ni siquiera eran de nosotros. Lo que sí te puedo recomendar es que trates de fijar un rumbo en general y los sueños pueden ir siendo micro ajustes en la misma dirección, esa es una manera menos violenta de hacerlo, aunque podrías dar bandazos de extremo a extremo con lo que quieres. Por eso es importante el punto #2 ¿Que carajos quieres? y ve siempre vigilando.
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Date un premio.
Suena como si fueras cachorro, así que si quieres ladrar o maullar, pues hazlo. Resulta que por más dedicado a algo que estés, necesitas tus pausas para reflexionar, para darte permiso de asimilar todo lo que has hecho o solo para echarla a gusto. Luego de un bloque de actividades sin fallar o de ciertos días sin abandonarlo hazte un regalo. En ocasiones para mi es ir a comar a algún lugar que me gusta mucho o comprarme un libro. Felicítate estás haciendo un gran trabajo, quiérete, por eso este punto es clave.
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Haz un chequeo ecológico.
Este es uno de esos puntos raros, pero te lo explicare lo más sencillo que pueda. Cuando el propósito de lo que queremos involucra hacer algunos sacrificios, hacer un chequeo ecológico, nos ayuda verificar que a cambio de tu sueño no acabes divorciado. Por ejemplo, en una dieta, comí más sano, pero comencé a fumar una cajetilla diaria de cigarros. El objetivo de este chequeo es revisar, que lo que estamos decidiendo hacer todos los días o nuestra rutina, no involucre descuidar a un hijo que aún depende de nosotros para valerse. Hay muchos ejemplos mas, pero poniendo estos que son dramáticos, creo que puede quedar claro.
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Vuelvelo divertido.
Si no es divertido ¿para que lo haces? Hagas lo que hagas, debemos encontrar como volverlo algo entretenido, no siempre es tan fácil encontrar como, pero usa tu creatividad, ya sabes lo que quieres, ya sabes lo que tienes que hacer, ahora busca maneras de hacerlo que provoquen que no lo abandones. A veces este punto puede incluir hacer una red de apoyo en donde vayas contando como marcha todo y a su vez te enriquezcas de lo que van aprendiendo los demás. Me encanta reír y sonreír, así que trato de recordarlo para no dejar de hacerlo. La música puede ayudar, recuerda, emplea tu creatividad. Hay muchas alternativas.
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Soñar sin hacer, no te levanta del sillón.
No postergues lo que pueda hacer hoy. La parte de soñar las cosas que queremos hacer es muy gratificante, pero a veces se vuelve un trance del que no podemos despertar. Aprendí que hacer es un paso importante y que a veces no me saldrá perfecto a la primera, pero es más fácil aprender de la experiencia que de un sueño, así que si lo que tienes miedo es regarla, toma cada intento como una enseñanza y cuando te quede bien es porque aprendiste. Debemos quitarnos de la cabeza esa estupidez de que saldrá perfecto o a la primera solo por echarle ganas (algunas pocas cosas funciona así, porque te dan capacitación). Eres tu más bello experimento. Haz, haz y haz, créeme que aprenderás más.
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Piensa que cada día es el último.
Te dije que te iba a poner uno muy difícil, bueno pues este es. La gente vive creyéndose inmortal, cree que despertará mañana, que le quedan muchos días y por eso se atreve a postergarlo todo. Incluso acumula pendientes, como si su día fuera traer el doble de horas o le fueran a regalar un treceavo mes en el año. Esta fue una de las cosas más difíciles de conseguir en mi vida, ser consciente de la muerte no como algo que me aterre o me detenga, sino como un regalo, como la posibilidad de continuar. Es exactamente por lo que comencé este blog. Anoche no morí y puedo hacer algo más, lo que sea que decida hacer. Regálate este día, haz que valga la pena, aprovéchalo al máximo y vuelve a hacerlo mañana de nuevo.
Pues estos son algunos de los consejos de cómo aprovechar mejor tu día, no son leyes, son experimentos que hago conmigo y si alguno te llama la atención, pero pruebalos. Por último, espero que el final, te sorprenda haciendo lo que más ames o te apasione.
Hoy es buen día para comenzar, ya te has saboteado muchos tiempo. Hoy, haz, haz, haz…
