De vez en cuando les invito un café, me siento con ellos rodeados por mis libretas. Parece que cada uno de ellos hubiera encontrado en cual cobijarse. Hace algún tiempo, hubieran destruido lo que estuviera a su alcance, sembrarían dudas y críticas en todo.
Los metí un buen rato en el closet, incluso creo que me encerré con ellos, al salir los deje ahí olvidados. Pero a la vida le falta algo, sino se mantiene un equilibrio que debemos de procurar.
Creo que mis demonios representan cada una emociones, muchos de ellos dan ganas de huir, pero interactuar con ellos me hace conocerme más y más cada día.
En la actualidad mis demonios trabajar para mi, solía oponer resistencia y ahora parece que hago judo con ellos, usó toda la energía con la que llegan y la canalizó para algo, lo que está haciendo en ese momento. Escribir, dibujar, pintar, cocinar, caminar, leer, bailar, todos tienen un idioma con el que se comunicar y aunque no los entiendo por completo, ya por lo menos nos comunicamos.
¿Que haces tu con tus demonios?
