Llevo días trabajando con una situación que me parece, no será exclusiva de mi persona. Durante la vida, vamos construyendo ciertas reglas y valores, que dictan nuestra manera de relacionarnos con el mundo. Sin darnos cuenta, muchas de estas reglas y valores, pueden estar contrapuestos y de ahí surgen nuestros principales conflictos.
Imagina que pensara que la vida es como de rosa, que todo lo que quiera solo tengo que decretarlo y lo tendré; que el karma es lo más poderoso del mundo; pero por otro lado pienso que el que no tranza no avanza.
¿Ves un conflicto entre todas estas declaraciones?
Así estamos muchos sin darnos cuenta. Rara vez hacemos un inventario de creencias o reglas personales que nos permitan evidenciar si existe algún conflicto.
Ahora pasemos a la parte de las cosas que queremos y esta es otra situación por completo diferente, imagina siguiendo el mismo ejemplo, que quiero vivir una vida en paz o que quisiera ser el hombre más rico del mundo, cueste lo que cueste.
La persona que tengo que ser para conseguir esas cosas, debe tener ciertos valores y reglas, que quizá no estén alineadas con las que describí anteriormente. Aquí viene lo importante, esa brecha es lo que tendríamos que trabajar, para conseguirlo.
Seguir ignorando esto, será como seguir nadando bajo el mar, sin nunca asomarnos a ver donde vamos, habrá quien diga que a algún lado llegarás, pero podríamos pasar la vida entera nadando en círculos.
Identificarlo es menos complicado de lo que parece, ¿qué quieres? ¿qué persona tendrías que ser para conseguirlo? ¿qué cambios tienes que hacer para volverte esa persona?
Identificarlo es fácil, realizar los cambios es dónde vendrá el verdadero trabajo que tenemos que realizar.
Anoche no morí…
