Ensayo el ensayo

La aventura de adentrarse en lo desconocido podría hacer que muchos se frenen, pero a mi me impulsa.
Esta semana comencé un taller de ensayo, género literario del que no sé absolutamente nada. Sorprendido, inspirado e incluso desconcertado, me adentre a este tema.
Nos encargaron hacer una lectura acerca de que es el ensayo, pero quizá lo que más me hizo entenderlo, fue cuando me maestra dijo, “todo lo que al leer no identifiquen su género, probablemente sea ensayo”. Quizá no estoy tan ajeno al ensayo como creo, puesto que es como una actitud para abordar un tema, cosa que en algunas ocasiones he realizado con la fotografía, el punto es que el autor, debe sumergirse y entregarse en su texto en una búsqueda que probablemente no le lleve a ningún lugar.

Es un género relativamente nuevo, comparado con la poesía o la novela, por poner un ejemplo y como todo, tiene sus buenos representantes y malos representantes.

Me ayudo mucho entender la diferencia entre esta parte personal del ensayo, en contra de la parte académica que es más estricta y debe seguir cierta estructura.

Hasta donde entiendo, en este punto el ensayo el libertad, es permiso o como dice el autor que me encargaron a leer, Luigi Amara, “…es un laboratorio de papel…”, y recordemos que todo lo que sea un experimento, para mí, es disfrutar.

A lo largo de las próximas semana, tendré que escribir un ensayo, bueno dos, que obviamente compartiré en este lugar, veremos que resulta de la pluma y de mi vida.

Que inspirador y refrescante es entrar en un lugar donde no se sabe nada, así que voltea a ver la habitación en la que te encuentras, la gente que te rodea y si acaso, eres la persona más inteligente ahí, la que más sepa del tema, el mejor consejo que te pueden dar, es que te muevas de lugar, que vayas a un lugar donde tu seas el que menos sepa.
Someterse a estos procesos te regalara crecimiento y si te quedas y no huyes de tus miedos y emociones, material suficiente para una bella introspección.
Anoche no morí…