De nuevo estaba a punto de cruzar la calle, cuando el universo me detuvo.
Recuerdas esa sensación de niño cuando venias en el coche con un adulto manejando y que su primer impulso en un frenón era extender su brazo para protegerte.
Ahora imagina esa sesión, esa energía, al querer aventurarse por algo y es el universo extendiendo el brazo y deteniéndote de no darte un fregadazo.
Consciente o subconscientemente estamos configurados y programados para lo que queremos. Quiero ser muy claro en que no dije inconscientemente sino subconscientemente. Tenemos lo que queremos, solo que lo configuramos en distintos niveles de nuestro ser.
¿Que pasa si nuestros sueños están atados a nuestros sentimientos?
Déjame explicarte un poco más, recuerdas la última vez que te soñaste rico o exitoso. ¿Cómo te sentiste?
Que pasa si una de las claves para acceder a nuestros sueños es estar en sintonía o frecuencia con nuestras emociones y sentimientos. Es decir, sólo puedes tener las cosas que soñaste o te propusiste, si también conservas las emociones que te generaron. Voy a poner un ejemplo muy tonto, pero una venganza no se puede tener muy contento. Tiene que hacer cierta conexión y equilibrio. Ahora imagina cualquier cantidad de conexiones y emociones, pero con tus sueños.
Quizá el universo me detuvo o tambien pude ser yo mismo. La emoción que me habitaba cuando quería “eso”, ya no está en mi. Ahora es completamente distinto.
Estas teorías locas que me visitan cada día antes se perdían, por lo menos ahora las escribo.
Anoche no morí…
