La exquisita meta

Lo intentas muchas veces y sigues aun sin conseguirlo.

Vas descartando alternativas que no funcionan.

No pierdes la esperanza, sigues insistente.

No vuelves a intentar cosas que no funcionaron.

Cada vez parecen quedar menos alternativas.

Los caminos que descartaste no los recorriste por completo,

Aun así no piensas darles otra oportunidad.

¿Que pasa si la meta fuera más espectacular?

¿Valdría la pena volver a intentarlo?

¿Importaría que fuera un camino que ya hubieras recorrido?

Si la meta es tan exquisita, tan apetitosa, tan espectacular.

Creeme que cualquier esfuerzo valdrá la pena.
Quizá lo que falta es reescribir esa meta.
Volverla lo más espectacular que nunca hayas perseguido.