El nerd que llevo en mí.

Hace algunos años trabajaba implementando un software que requería conocimientos de finanzas. Todo ese arte contable y financiero, fue algo que nunca aprendí en la escuela. Los planes de estudio en la Universidad no incluían muchos temas al respecto. De hecho creo que salimos sin saber vendernos o cómo cobrar. Así que luego de darme unos cuantos topes, decidí estudiar una especialidad en finanzas, que amablemente la empresa con la que trabajaba decidió pagar, pues era para un beneficio de sus implementaciones. Así que aplicamos el famoso Gana-Gana.

Siempre he tenido admiración por los maestros que tienes la capacidad de explicar sus clases sin tener que estar leyendo o dudando de lo que explican. Recuerdos algunos maestros que lo hicieron y aunque eran pocos siempre me maravillaban.
Resulta que hoy dictando un entrenamiento en Aguascalientes, resultó que explique un tema tan solo con un plumón en la mano. Uno de los complicados, por eso es que termine sorprendido. Cuando solté el plumón me di cuenta que había logrado hacer algo que admiraba en mis profesores. Quizá ya lo había hecho en otras ocasiones, pero ser consciente de que sucediera de esta manera fue algo muy especial.

Amo enseñar, compartir, dar clases y creo mientras uno no deje de prepararse, cada vez podemos ser mejores. Hoy digamos que llegue a un hito en el que sé que quiero seguir con esto. Es parte de mi hacerlo, pues la satisfacción que me provoca la he encontrado en muy otras pocas cosas en mi vida.

Anoche no morí…