Primero veamos que dice el diccionario. Según la Real Academia de la Lengua Española, Éxito:
Del lat. exĭtus ‘salida’.
1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.
2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.
Tiene / Tener
Para muchos este es el éxito, una casa, un coche, una familia y las vacaciones que se vean bonitas en el face. Pero, ¿Cuánto puede durar esta felicidad? ¿Qué tan rápidamente expira? ¿Hasta que queramos más? (Como le pasó a Walter White.)
Crecimos en generaciones y generaciones que nos enseñaron e inculcaron, que la calma de la vida llegaba cuando uno tenía. Así ves a mucha gente endrogarse y comprometerse con tantas deudas, solo por tener. Hasta que no tienen toda la lista e caprichos y no se detienen, aunque hay sus excepciones.
Ser
Para mi mucho tiempo, esta fue la definición de éxito. Podías no tener nada y aun así ser feliz. El éxito, desde esta perspectiva, viene de la plenitud del ser humano. El crimen es que esta creencia me llevó a una vida semi hippie, en la que no me preocupe por tener absolutamente nada, pero eso sí, ser feliz con absolutamente todo lo que tuviera. Los extremos es donde surge el problema.
Equilibrio
No es malo tener, pero hay que saber qué es lo que necesitamos, sino aparecen los excesos. Lo mismo pasa con ser, no es malo el camino de esa vida espiritual y de plenitud, pero hay ciertos compromisos de los que no podemos zafarnos si queremos encajar en esta sociedad (renta, luz, agua, etc.)
El éxito no lo pueden medir otro por nosotros, entendamos que la regla con quien cada quien mida su éxito, es muy particular.
El mundo nos configuró inconscientemente para ser blanco o negro, tener o ser, feliz o infeliz, pero nosotros podemos decidir buscar el equilibrio. Yo hace algunos años me declare gris, a veces más oscuro, a veces más claro, pero tratando de mantener un equilibrio, que nunca permanece mucho tiempo en el mismo lugar.
