El amor en mi vida.

 Quizá hasta hoy entendí que uno no vuelve a amar nunca de la misma manera, cada amor es distinto. No es que no lo supiera antes, pero toma sentido hasta que puedes acomodar en tu cabeza con tus propias ideas y entenderlo en tus propias palabras. El corazón se vuelve un mapa que se ilumina por distintas partes cuando amamos.

Hay amores intensos y otros más raros, que iluminan lugares distintos de nuestro corazón. Claro todo esto es metafórico, ya sé que alguien pensara que todo esto sucede en el cerebro. Pues entonces imaginemos el corazón lleno de conexiones neuronales y que cada amor es como una serie de navidad que ilumina distintos puntos. Con el tiempo hay conexiones que se refuerzan y otras que se olvidan, así es como podemos permanecer enamorados. En ocasiones buscamos amar de nuevo de la misma manera, cuando cada persona, cada amor, cada experiencia son una configuración única y distinta.

Hay amores que tocaron rincones que nunca volveremos a encender, pero hay cientos de lugares que no hemos explorado. No se trata de que un amor encienda más o menos lugares o de que algunos se vuelven cada vez más inaccesibles. Mejor pensemos que frecuencia se encuentra más en sintonía con nosotros. Lo que funcionaba hace algunos años, quizá ahora no tiene sentido. Amar como amábamos, es desperdiciar todo lo que hemos aprendido. Así que déjate sorprender, explora esos lugares que tienes olvidados, date permiso de enamorarte. Nada dura para siempre, ni lo más malo, ni lo más bueno, así que disfruta el tiempo que dure.

Ahora que termino de leer esto, supongo también que habrá amores que con el tiempo logren encender por completo el corazón, sin previo aviso y advertencia. Es mas, que incluso logren encender muchas mas cosas de nuestro cuerpo y nuestra vida, que solo el corazón, quizá eso es a lo que llamamos plenitud.