Uno de los muchos oficios que tengo es la fotografía, es una de mis muchas pasiones, me considero multipasional. Fui a retratar una boda del último de 4 hermanos en casarse, hice 3 de las 4 bodas de esa familia. Conocí a Cynthia la novia de Salvador hace unos 6 años, durante la boda de su hermana. Ese día les dije que yo retrataría su boda y entre broma y broma así sucedió.
Esta boda cerraba un ciclo muy importante de mi vida, la primera boda en la que estuve con esta familia, apenas comenzaba a dedicarme a este oficio, la segunda no fui el más feliz con el resultado (luego aprendí a estimar más mi trabajo), está cerraba este proceso de evolución, para entrar en otro capítulo.
Descubrí algo este fin de semana
Habían ya pasado algunos Sábados desde mi última boda, pero esta vez no me costó trabajo, no sufrí por elegir izquierda o derecha, me sentí muy cómodo y creo que lo refleje en mi persona y eso al final es como la risa y también se contagia. Lo que nos apasiona no siempre debe costarnos trabajo, con el tiempo, después de tanto practicarlo, se vuelve parte de nosotros.
No creo que ahora se trate de complicármelo de nuevo, sino de tener oportunidad de hacer cosas distintas, por ejemplo, esta ocasión, no pensé en cómo se verían bonitos, sino en cómo se sentirían bonitos, la sesión venía inspirado en un par de poemas y trate de representarlo con una foto.
Así que, por favor, si tienes la creencia de que si no cuesta trabajo está mal hecho, o que “no pain no gain”, mándala a la chin&%$?#, porque realmente cual sea que fuere tu oficio, luego de algunas muchas horas de practicarlo conscientemente, lo dominaras y lograras automatizarlo, eso no quiere decir que debes complicarlo de nuevo, sino que puedes considerar variables en las que no habías pensado aún.
Me siento cómodo con lo que hice este día, siempre puede mejorar, pero en este instante hice el mejor esfuerzo que podía hacer y me recuerdo a mí mismo constantemente, que lo perfecto está muerto y yo sigo en construcción.
Anoche no morí…
P.D. Gracias por acompañarme W+I+R, ahora llamenme el Buko.
