Primero antes de empezar este post, quiero decir que no tengo la razón, que solo comparto lo que se le ocurre a mi cabeza, como lo hago regularme, que no busco convencer a nadie de un punto u otro y solo me gusta generar conciencia.
Últimamente leo a más personas quejándose de todo y por todo. No está mal externar las cosas que se piensan o que cada uno de nosotros siente. Pero detrás de decirlo ¿Qué proponemos? Parece que solo decir: odio tal cosa, esto me molesta, no soporto tal, etc. basta para hacer un cambio. Qué vacíos nos hemos vuelto para provocar cambiar entonces (algunos).
Vivimos tiempos en que la información y las quejas viajan más rápido de lo que se ha visto hasta ahora en la historia de la humanidad, pero también podrían viajar la ideas, las propuestas, las soluciones.
La violencia genera violencia y quizá no nos percatamos pero solo quejarnos sin proponer o sin llegar a algo es una forma de violencia, quizá muy sutil, una de la que no creo que vaya a emanar el verdadero cambio.
Qué pasa si en lugar de lanzar una queja comenzáramos con la propuesta y luego compartiéramos que nos inspiró para llegar a ella. No busco quejarme con este post, quiero dejarlo muy claro pero me encantaría ayudar a que otros encontraran un poco más de consciencia.
Lo que te molesta tiene un trasfondo, hay detrás de todo un “porque”, pero requiere de autoexplorarnos y encontrarnos con cosas que quizá no nos gusten, así que quizá por eso es más fácil quejarse, así no tengo que sufrir descubriendo cosas en mí.
Un mundo mejor es posible, pero no creo que edificarlo en quejas sea el cimiento que necesitamos para un verdadero cambio. Así que puede escoger seguir quejándote o comenzar a proponer.
Y por favor no te rindas si la primera vez que propones algo, nadie te hace caso, también es un proceso y no todos estamos tan despierto.
