Métodos alternativos para medir el tiempo.

Para muchos la vida gira en torno al tiempo. A casi todos les sobra o les falta. El tiempo les dice la hora de comer o de dormir, usar el reloj se ha vuelto un hábito de nuestra sociedad. Hace más de 10 años deje de usar reloj, me di cuenta que me estresaba demasiado, voltearlo a ver tan seguido me robaba cierta calma. No me gustaba comer a la hora que decía el reloj, sino a la que yo tenía hambre. Así comenzó este proceso de recuperar mi vida.

Me considero muy responsable y puntual, para mis compromisos, si debo llegar a una cita o tengo alguna clase que dar, por supuesto que ocupó el reloj. El tiempo es una referencia para ponernos de acuerdo en muchas cosas. Tampoco vivo en el extremo, necesitamos hasta cierto punto el tiempo y los relojes para poder funcionar en sociedad. Imaginen un doctor llegando tarde a una operación o un horario de trabajo sin fin.

Darle una perspectiva distinta.

Para todas las demás cosas que no ocupo el reloj, comencé a medir el tiempo en canciones o tazas de café. Por ejemplo, ¿Sabes cuantas canciones tardas en bañarte? Así empezó este capítulo de locura (pero tan agradable y divertida), comencé a percatarme con quien me tomaba más cafés o con quien veía más películas, sin importar el tiempo.

Ahora hago muchas cosas que no se miden por el tiempo de un reloj, dibujo en lo que terminó de escuchar un disco de música nuevo. Me voy de un lugar de donde estoy leyendo cuando me aburro o me acabo el café. Creo que tratar de recuperar un cachito de nuestras vidas, puede traernos más beneficios de los que creemos, claro si lo intentamos.

Quizá podrías comenzar a medir tu día por canciones a dejar de usar el reloj un par de días, ver como funcionas si fueran tus emociones y  tus ganas lo que rigieran tu día y no solo los minutos de un reloj.

Siempre vale la pena intentar algo nuevo y por cierto, anoche no morí…