Mi pluma dejo de escribir.

…y entonces, un día puse a mis emociones a trabajar para mí y no al revés como antes sucedía. Tomé un pluma y comencé a sentir, eso fue todo lo que hice. Aún no es tan fácil como quisiera, pero ya no me detengo yo, se detiene la pluma…

 

Este fue el post que compartí hoy en Facebook, escuchaba lucha de gigantes, cantado por una mujer (Zahara) mientras trabajaba y no me quedo de otra más que hacer un pausa, tomar un pluma y escribir.
Los poetas tomamos prestadas las palabras para decir algo, quien no lee toma las mismas palabras prestadas para sentir algo. Ambos decimos, ambos sentidos, la magia se da al coincidir.