Si vivimos con el concepto de que la felicidades son posesiones, entonces seremos felices cuando tengamos lo suficiente, pero ¿Cuánto es suficiente?. Si creemos que la felicidades es un lugar, pues entonces seremos felices cuando estemos ahí. Cuando dejamos que la felicidad este asociada a algo externo, será muy difícil alcanzarla. He escuchado infinidad de veces, “sí tuviera eso sería feliz” y más les tiempo les toma tenerlo, que dejar de ser felices y buscar otra cosa. La felicidades, para mí, disfrutar lo que tenemos y lo que somos sin condicionarlo a que tengamos más (no quieres decir que nunca lo vayamos a tener, solo que de eso no depende nuestra felicidad).
La felicidad es una decisión y punto. Hace poco charlaba con… mmmm no sé cómo llamarle a ella, pero creo que siempre que me refiera a ella, diré ELLA (así en mayúsculas y listo, luego le ponemos nombre). Hace poco charlaba con ELLA y le decía que uno debe decidir ser feliz, antes de levantarse de la cama. Podemos ser felices todos los días, sí así lo decidimos. Se trata de poner atención a que le ponemos el foco y concentrarnos en las en las cosas más positivas.
Ser feliz es un estado de ánimo, básico y primordial del ser humano, diría Facundo Cabral, que ser feliz es una obligación.
No me malentiendas, no se trata de vivir ignorando los demás estados de ánimo, simplemente decidiendo cuanto tiempo queremos permanecer en ellos conscientemente. He visto personas construir mansiones estacionados en la tristeza o levantar un castillo embargados por el odio. Si hoy decides ser feliz te daré un par de consejos, debes ser más empático y no dejar que el mundo te altere tanto. Para ser feliz también debes ser paciente y fluir. Debes aprender que la felicidad no funciona quitándosela a otros, pero si compartiéndola.
La felicidades es como ayudar a encender a otros una vela con tu luz, no por encender otra luz, se apagara la tuya.
No soy un experto en la felicidad, pero soy feliz y sé que todo cambio desde que decidí serlo. Así que se trata de decidir y la costumbre siempre nos devolverla a nuestros viejos hábitos, pero cambiar y ser feliz, también pueden volverse un habito.
