¿Los sueños se vuelven obsoletos?

Creo que los sueños son como un diminuto mundo que nos construimos para eventualmente mudarnos a él. La realidad es que si todos los días cambiamos, quien soñó lo que quería ya no soy yo. Esto de cambiar todos los días no quiere decir tampoco que nuestros sueños cambiaran a diario. El asunto es que debemos repetidamente revisar la vigencia de nuestros sueños. Algunos sueños nacen por meritito amor, pero hay otros que fueron más circunstanciales y al igual que todo cambia, también esas circunstancias podrían hacer cambiado.

Yo era de los que solía perseguir sueños ajenos, hasta que un día me di cuenta que no eran míos. En ese momento me provoco un estado de shock saber que muchas de las cosas que perseguía, no eran de mí, ni para mí. Descarte cientos de cosas que hacía, lugares que quería visitar, empresas para las que quería trabajar, creo que incluso me deshice de la idea de lo que creía que era mi pareja ideal.

Los sueños tienen caducidad, algunos expiran muy pronto y hay otros que duraran más que nuestra propia vida. Supongo que tendría que darte un consejo, que no sé si quieras escuchar. Si fuera tú y algo de esto te hizo ruido en tu cabeza, me detendría un momento a preguntarme ¿PARA QUÉ persigo este sueño?, para algunos de ellos no tendrás siquiera respuesta, otros tantos sueños podrás rastrear de donde vienen y quizá otros te des cuenta que ni siquiera eran tuyos.

Soñar debe ser un hábito, pero también cumplir sueños y en este proceso es necesario siempre revisar su vigencia. Los sueños no se pierden, se reciclan. Las ganas que tenías por conseguir algo, de viajar a algún lugar, pronto las depositaras en otra meta. Pero en todo esto, lo mas importante es ser sinceros con nosotros mismos. ¿Para qué persigues un sueño que no quieres cumplir? ¿Qué harás al conseguirlo, si sabes que ya no te hará feliz? Te diría que espero que después de leer esto no cambie mucho tu vida, pero de hecho precisamente me encantaría que acabando de leer esto pase todo lo contrario y encuentres el valor de deshacerte de todo lo que te estorba.

En el mundo quedan muchos sueños por soñarse, así que no tengas miedo de reciclar alguno que se volvió obsoleto, nuevos siempre aparecerán.

Y por cierto, sigo sin morirme.