Escojo ser gris

¿Eres blanco o negro?

Parece que si algo nos gusta, ya nunca puede dejar de gustarnos. Que si te encantaba el chocolate , el día que no lo quieres, te preguntan incluso si estás enfermo.

Los extremos es donde está el sufrimiento. Con mi formación como ingeniero, todo era uno o cero, encendido o apagado, izquierda o derecha, arriba o abajo. Incluso al hablar del centro, era en el centro o fuera de él. Así dirigí mi vida, por mucho tiempo, de manera muy radical e incluso extremista.
Encontré más problemas que beneficios y con dolor, tuve que aceptar un error que yo mismo me obligue a cometer.

Somos seres temporales y debemos de aceptar que cada instante somos distintos, que hay gustos que conservamos por costumbre y comodidad, pero que no todo en nosotros debe ser tan rígido.

Tuve un debate, cuando dije a alguien que yo prefería ser gris, que me daba ese permiso y no se trata de no escoger una cosa u otra. Pero lo que quiero puede cambiar, evolucionar, desaparecer o seguir.

Tampoco lo hago a los extremos, creo que no soy tan radica. Déjame explicarte un poco más, imagina que planeas un viaje a Europa y comienzas a juntar el dinero, para realizarlo a finales del próximo año, durante este proceso, resulta que te enamora o te atrae otra parte del mundo, pero como habías planeado Europa, te vas a lo que planeaste en lugar de darte oportunidad de cambiar.
Déjame ponerte otro ejemplo, pides algo de comer y no es de tu agrado, pero como ya lo pediste te lo acabas, en lugar de pedirlo para llevar, regalarlo a alguien (quizá no tan afortunado o muy afortunado) y probar algo que te llame más la atención. Digo en muchas situaciones depende de un presupuesto, pero en muchas otras solo es una cuestión de permiso.

Gris es un decisión, me tomó mucho tiempo aceptarla, pero con esta misma flexibilidad, se que a veces tendre que ser blanco o negro.