Esta sensación nos ha invadido a todos algunas vez,
Incluso los y las más valientes la han experimentado.
Parece que estorbara, pero creo que completa un ciclo.
Aunque reconozco todo esto, me es difícil incluso escribirlo.
Sería como reconocer una debilidad,
Que al poner en palabras se vuelve cada vez más real,
Pero huir de ello no hace que desaparezca.
Le da uno tantas vueltas a estas cosas,
Que complica ecuaciones por mero placer.
Hay un miedo por ahí,
Creo que viene de la infancia,
Le llaman algunos complejo de Jonás,
Yo le llamo obstáculo, un nudo
Y me propongo muy pronto supéralo.
Pero hay un miedo ahí,
Uno que muchas veces ignoramos,
Que como la gotera del techo de una casa,
Encuentra por donde fluir,
Se hace su propio camino,
A través del cemento y ladrillo,
Aunque no sea por donde lo precisemos.
Es en ese momento que volvemos a sentirlos,
Algo nos postergamos o no resolvimos
Y ahora no queda otra más,
hay que arreglar primero las goteras.
