Todo empieza en la cabeza

Todo cambió, acción, propósito, reto, dinámica, lo que sea, empieza en la cabeza. Cuando no comienza en este lugar es fácil abandonarlo. Si ya sucedió en la cabeza, ejecutarlo lo fortalece y practicarlo hace que mejore con cada ocasión. Aunque quiero dejar claro que también podrías hacer algo tantas veces, que eventualmente se volvería un acto inconsciente, el problema es que al cuestionarlo y no encontrar un motivo o razón lo suficientemente válida para sobrevivir, terminaríamos por descartarlo (o por lo menos así me ha pasado)

Es importante conocerse y reconocerse, te digo esto desde mis perspectiva porque es realmente la única que podría tomar, literariamente podría conseguirlo desde otro punto, como si escribiera el guión o diálogo de alguien más, aunque abandonarme a mí mismo es siempre un acto de ficción. Así que hoy se trata de darte permiso de hacer locuras que has postergado un buen tiempo y en el proceso, disfrutalo.
Anoche no morí…