Veinte segundos

Han sido días de retar muchos de mis comportamientos, de entender porque hay algunos que sobreviven y se vuelven rituales. También ha tocado ver lo que no puedo conservar o entender por qué debo desecharlos. Es la costumbre la que nos arrastra a viejos hábitos, la corriente con la que debemos de luchar, como si fueras un pez que viajando río arriba, contra corriente.

Bastan 20 segundos para recuperar la conciencia, bueno quizá un poco menos. ¿Recuerdas cuando hacían campañas de cuenta hasta 10 cuando te enojes? Solo debes de recuperar la noción de aquí y ahora.
Borrar los viejos caminos y rutas que tomabas en determinadas situaciones, pero para ello debemos volvernos conscientes.

He logrado incorporar muchas horas de escritura y lectura a mis días siguiendo este procedimiento, en lugar de jugar, leo; en lugar de hacer berrinche, escribo; pero para conseguirlo tuve primero que reconocer que es lo que hacía normalmente, para luego poder interrumpirlo y trazar un nuevo camino.

Trabajo ahora con la parte de la alimentación y el ejercicio, sé que lo estoy consiguiendo, pero…. (y es aquí donde va el consejo) para ayudarme a cumplirlo, complicó la vieja ruta el tiempo suficiente para no tomarla de nuevo. Pondré un ejemplo muy sencillo, imagina que cada que estas aburrido vas a la cocina por una galleta, bueno lo más sencillo es que no hubiera galletas en la cocina JAJA muy obvio, pero si por alguna razón tuviera que haberlas, mételas en un bote, dentro de otro bote, en una gaveta, para que cuando vayas por una galleta, te tome más tiempo que el habitual y así lograr generar conciencia de ello y decidir continuar o no. Pero esa al final sigue siendo tu decisión, la fuerza de voluntad sigue siendo importante, pero complicar la ruta habitual un poquito, te ayudará.
Anoche no morí…