¿Qué sigue?

Con letras grandes y negras en una cartulina cuelga en mi habitación esta pregunta. Ha sido clave en mi desarrollo personal, solía descansar en éxitos del pasado esperando a que maravillosamente llegará la siguiente meta a cumplir. Ahora las propongo yo, incluso si son enormes y parecen ser proyectos de muchos años, los segmento hasta tener metas diarias, retos de veinticuatro horas. Es fácil excusarse con grandes proyectos, pues tienen tantos días para desperdiciarse que es sencillo decir luego o más adelante.

Cada día puede tener un propósito, no hace falta a encontrar uno enorme. Muchos le llaman el propósito de su vida, la vida está hecha de todos estos días, así que al pasar muchos días, se traduce en parte de una vida.

Empieza hoy, abandona tus excusas hoy, encuentra motivos hoy, no te rindas hoy, dalo todo hoy, hoy, hoy, no te has dado cuenta que ese es el secreto, hoy.
Anoche no morí…