Los frutos de las locura

Cada día creo que me he vuelto más consciente de mi locura. He poco a poco entendido como alimentarla y como hacer que de ella emanen cosas bellas.
Ha sido un proceso, he tenido que calibrar una máquina que me dieron sin manual. Preguntarme constantemente cómo hacer algo mejor, a pesar de haberlo hecho muchas veces.

¿Cómo hacer algo distinto? ¿Cómo buscar nuevos ejemplos o experimentos? Eso ayuda a encontrar si hemos calibrado correctamente este dispositivo.

Hoy concluye una prueba más, una en la que constantemente me sorprendí por no estar dormido, sino más despierto y presente de lo que nunca había estado.

Es fácil perder este ritmo, acostumbrarse y volverlo cotidiano. Nunca ocurre de la misma manera ni en el mismo lugar, eso ayuda mucho y lo trato de procurar siempre de esta manera, para no acostumbrarme. Para hacerlo mejor.

Anoche no morí y hoy me siento muy agradecido.