Obvio que como a muchos (o eso supongo), la pila de pendientes en mi vida se sigue y se sigue acumulando. Pero no es tan crítico como antes, digamos que lo urgente e importante, nunca se queda sin hacer. Pero para todo lo demás, ¿por dónde comenzar?
Consejos
- Saca todo de tu cabeza. Hasta que no pongas todo en papel, no verás la magnitud de tus proyectos.
- Ponles prioridad, si es que se puede. Escoge empezar con los que más rápido puedes terminar o con los de mayor trascendencia o usa algún otro método para priorizarlos. Para esto ocupo un dicho del abuelo, “primero lo que deja, luego lo que apende….” (no hace falta que lo termine).
- Detállalos. Tanto como puedas para hacer una lista de tareas a realizar.
- Ponle fecha a las tareas.
- Compártelas con alguien que te ayude a ver que las cumplas, invítale una cheve o una hamburguesa cada que falles, para que te comprometas.
- No dejes lo que puedes hacer hoy para mañana, prefiero dormirme 30 minutos después, sí sé que por fin voy a terminar algo, a decir, mañana lo acabo.
- Desecha todo lo que te estorbe, no tires el proyecto a la basura, pero hay muchos que solo te estorban, quizá no es el momento de realizarlos.
- Para las cosas que no sepas hacer, haz equipo, delega, outsorcea, contrata o lo que quieras hacer, pero quítale las manos de encima a las cosas que no sabes hacer y solo estas retrasando.
- Diviértete, te imaginas que huevaaaaa estar lleno de actividades sin que ninguna te entretenga y te ponga contento.
- Un paso a la vez es suficiente, prefiero ser constante y terminar, a tratar de hacer mucho en un solo día y luego abandonarlo todo un buen rato. (¿Te ha pasado?
- Este es muy personal, pero creo que debemos dejar más en este lugar, que lo que hemos tomado.
Seguro que si mañana vuelvo a escribir esta lista, saldrán consejos distintos, así que supongo que esto es exactamente lo que estaba en mi corazoncito y en mi cabeza en este momento antes de dormir.
Anoche no morí…
