¿De qué sirve la culpa?

Parece que usamos la culpa para detenernos, cuando es en realidad una excusa para no responsabilizarnos. Hay quienes sienten mucha culpa por algo o muy poca y se ha vuelto un método para juzgar. ¿Pero por qué la sentimos? Hay un complejo de mártir que parece ayudarle a algunos, en el que si se muestran sufriendo por algo de lo que son responsables, de alguna manera existe menos rechazo. Por el contrario de mostrarnos indiferentes ante un acto no del todo bien visto por la sociedad nos tachan de “valemadristas” o crueles.

¿Para qué la usas?

Parece que fuera útil para humanizarnos. Incluso las religiones inculcan, que luego de la culpa, viene el arrepentimiento y el castigo o redención. Pero solo funciona asi, porque asi no la enseñaron. Pero te has puesto a pensar para que la usas tú.

La culpa me parece como una salida de emergencia. Es más fácil decir, “lo siento”, a decir, me responsabilizo por este acto y todas sus consecuencias.

¿Qué ayuda más?

Ser responsable es la clave de esta ecuación. La culpa es un método que nos inculcaron desde niños, junto con el “pide perdón”.
Recuerdo aún el último día que fui a una iglesia, mi madre me mandó a confesarme (JAJAJA). Llegue y me dijo el padre, ¿Te arrepientes de tus pecados? – Conteste: NO!

Fui un instante de conciencia; errores o lo que hubiera cometido, me habían enseñado una gran lección. No tenía por qué arrepentirme. Seguido de esto, me cuestionaron donde hice el catecismo, si tenía la primera comunión, etc.

La culpa es un método de manipulación, pues quien lo inflige, deja caer un gran peso sobre la persona que lo experimenta. La próxima vez que digas fue mi culpa, perdón; pregúntate ¿De que eres responsable? ¿Por qué estás experimentando esa culpa? ¿Sirve de algo? Creo que a veces simplemente estorba.

Anoche no morí…