No te abandones.

Sigues y sigue y sigue. Si tuviera que darme un consejo de vida ahora mismo, sería que la cagara antes, mucho antes de lo que lo hice.

Postergamos todo, incluso los errores y con ello el aprendizaje. Hay personas que se postergan los errores la vida entera, estoy seguro que incluso algunos, por miedo, se mueren sin cometerlos. Pero todo es parte del proceso y resistirnos a experimentarlo es estancarnos y con ello dejar de aprender.

Cuando tienes claro lo que quieres es más fácil tomar decisiones, porque ya sabes para dónde vas y toda decisión que realices debe acompañar este proceso o acercarte a él.

Viví muchos años sin haber tenido claro esto y es como estar en un buffet, todo se te antoja, todo te podrías comer y te acabas llenado con algo que no te gustaba tanto. Así creo que la vida tiene de todo y sino sabemos qué queremos nos llenamos de cualquier cosa.

Volví a mis nuevas rutinas de estudio, ejercicio y trabajo en proyectos. Ahora parece tan difícil abandonar cualquiera de ellas, pero es que esta vez, sé porque hago las cosas y no fue solo por llenarme en el buffet.

Nunca te abandones.

Esta fue una frase que le regale hace un par de años, a un grupo de emprendedores, durante una conferencia. El sueño no vale más que tú, porque cuando tú ya no estés para cumplirlo ¿quien lo hará?

Procúrate en tus decisiones, valórate y sip, sigue y sigue y sigue.

No hay otra manera de conseguirlo más que haciéndolo, así que cuando termines de soñarlo, comienza a actuar.

Anoche no morí, así que cada que despierte, lo seguiré persiguiendo, haciendo, conquistando, disfrutando, compartiendo, viviendo, sintiendo.