Alguna vez al meditar acerca del karma, me sentí algo confiando hasta que mi maestro se paró enfrente de mí con esa mirada de duda (un gesto como burlon de alguien que no te cree) y le dije, que no consideraba hubiera hecho tantas cosas “malas” en mi vida, y me respondió ¿Pero las has pensado?. Efectivamente en mi cabeza, en nuestros recuerdos saben igual.
La energía que poseemos se canaliza con tan solo concebir una idea. Podemos canalizarla a mandarle buena vibra a una persona, pero también mala. Nos sentimos muy confiados cuando no hacemos algo malo, por más que ya hayamos pensado durante mucho tiempo.
Nuestras acciones no se miden solo por sus actos, sino también por sus intenciones.
Imagina que una persona quiere ayudar a alguien que le pide una limosna en la calle y esta persona piensa, “Voy a quedar bien con mis amigas, que vean lo espléndida que soy”. Imagina que en este mismo escenario, la intención de la persona fuera completamente distinta y pensara, “Ayudar es una manera de devolverle al universo”, “Deseo que esta persona encuentre mayor bienestar cada día” o algún otro pensamiento enriquecedor. ¿Influirá la intención?
Si vemos la situación desde fuera como meros espectadores, sin saber que piensa la persona, en ambas circunstancias fue igual, pero ¿Tendrá otro peso una u otra intención?
A veces olvidamos que estar en sintonía se trata de un todo, no es solo lo que hago, sino lo que pienso al hacerlo. Desde mi muy particular punto de vista, creo que en esto, existe un mundo de diferencia. Procurar a otros que necesitan ayuda, no se trata solo de dar, sino este ciclo de energía enriquecedora o positiva que comenzamos
¿Te has puesto a pensar, cuáles son tus intenciones al hacer las cosas?
¿Ayudas a alguien diciendo, ash pero que flojera?
Puedo poner cientos de escenarios y seguramente todos habremos caído por lo menos en alguno y no es pecado, pero ser conscientes de estas cosas, proponernos a cambiarlas, es lo que nos puede volver mejores seres humanos.
Antes de actuar, revisa cuál es tu intención, créeme que puede cambiar radicalmente el resultado.
Anoche no morí…
