Son infinitas las veces que hemos dicho, necesito esto o necesito aquello, también son infinitas las veces que no es del todo cierto. Lo que queremos y lo que necesitamos es completamente distinto, aunque lo ideal es que coincidieran. Necesitamos cosas que si no tuviéramos moriríamos, por ejemplo el aire o comida, ese grado de importancia tiene “necesitar”. Todo lo demás me parece es “querer” en distintas escalas e intensidades.
Necesito.
Decirnos necesito es hablar de cosas indispensables y no siempre lo hacemos de esta manera. Necesito ese coche o esa pulsera o ese libro. Desvalorizamos esta palabra cuando la ocupamos para cualquier cosas. Además, por otro lado, creo que le otorga un peso, una responsabilidad, es decir, parece que necesitamos hacerlo porque así nos corresponde o en nuestro deber.
(Antes de seguir leyendo permíteme recordarte que no tengo porque tener la razón, solo comparto mi personal punto de vista de algo que creo que nos produce cierta infelicidad si no lo aplicamos correctamente.)
Cuando escucho a un niño decir, papá necesito este juguete, es evidente que entiende la diferencia, pero decir “necesito” en lugar de “quiero” le otorga más importancia. El mundo o el universo suelen ser muy irónicos, pues nos dan lo que necesitamos para cierta experiencia o momento, como si no nos abandonaran, pero no siempre nos dan lo que queremos.
Quiero.
Aquí escribe y di todo lo que quieras, cánsate de hacer una lista, solo te recuerdo que si no eres precavido enterraras tus prioridades bajo una pila de pendientes que quieres. Querer debería tener un propósito una misión, aunque no siempre la tiene, eso hace la diferencia. Muchas veces en algún lugar donde estoy a punto de endeudarme comprando libros o cosas de arte, me digo lo quiero pero no lo necesito. Querer no es malo y no pretendo que parezca así lo que escribo, pero cuando entendemos por qué queremos las cosas es cuando nuestra consciencia entra en la ecuación y deja de ser solamente un acto instintivo.
Y entonces.
Podemos necesitar cosas, por proyectos en los que estamos involucrados o metas que tenemos o queremos cumplir. Vinimos a ser felices y para conseguirlo debemos tomar esa decisión ¿quieres o necesitas ser feliz?
Ser un poco más conscientes del poder de las palabras en nuestra cabeza, de lo que quieren decir o de lo que queremos decir, hace que nos ayudemos en lugar de sabotearnos. Quiero muchas cosas y necesito muy pocas, de hecho trato de necesitar cada vez menos, pero eso es solo una manera de ver las cosas y entender la vida.
Cada quien usa las palabras como mejor le convenga, pero definitivamente si existe una gran diferencia cuando un enunciado comienza con “quiero” o con “necesito”.
Y tú¿Qué quieres? O ¿Qué necesitas?
