¿Hasta cuando dejamos de aprender?

Esta es definitivamente una decisión. Hoy comencé un grupo especial para una comunidad de fotógrafos de Zacatecas. Cada vez que comienzo un nuevo entrenamiento no solo comparto y enseño, también aprendo.

Hay algo que no les inculcan a todos los que se dedican a enseñar. No soy maestro, ni gurú, ni sensei, soy facilitador y me gusta que puedo ayudar a que la curva de aprendizaje sea más corta.

Si hoy fuera mi último día, sé que ayude a que 12 personas más a que  revolucionaran su cerebro, para pensar más allá de lo que siempre lo han hecho. Todos podemos aprender, pero enseñar, requiere más paciencia.

Me siento satisfecho, aunque un poco cansado, porque por la tarde tuve otro entrenamiento.

Algo que me preocupa y cada vez lo veo más entre los que salen de algún taller, entrenamiento, clase, curso o similar, es que quieren salir a enseñarlo, pero solo lo repiten.

Si vas a compartir algo que alguien más te enseño, dale crédito, al igual que espero que quien te lo enseño, haya dado el crédito.

Si te preguntas cuando es buen momento para compartirlo, te diré algo que aprendí hace algunos años, compártelo cuando logres hacerlo tuyo, cuando puedas explicarlo en tus propias palabras, cuando puedas resolver las dudas e incluso pueda proponer una manera distinta para hacerlo. No hay nada nuevo en el mundo, pero si logras encontrar como hacerlo más fácil o digerible para alguien, vale la pena intentarlo, experimentarlo. Basta de que todos digan lo mismo, de que se repitan siempre las mismas cosas, parece que solo hubiera un lado para subir a la montaña. Aprende y prepárate hasta que estés listo para enseñar.

Esta es mi otra pasión, las capacitación, el desarrollo humano, activar el potencial en las personas, todo lo que se relacione con ayudar a otros a ser mejores personas, me fascina.