Quien se quiere a uno primero, puede querer a los demás. Es muy difícil explicarle esto a quienes tienen alguna dependencia y se quieren a medida que los quieren otros.
Uno no puede dar lo que no tienen en sí mismo, en este caso específico, amor. Muchos decimos querernos, pero la manera en que nos procuramos lo revela todo, por ejemplo, que comemos, qué leemos, cómo mantenemos sano nuestro cuerpo. Pareciera que todos hemos sido conscientes de esto en algún punto, pero preferimos ignorarlo o se nos olvida y hacemos como que no lo sabemos.
Deje de procurarme a mí mismo por un tiempo, creo que me tomé muy en serio eso de soltarlo todo y me solté incluso a mí. Es tiempo de hacerse cargo de las cosas de nuevo. Ya pasé por la etapa de las excusas, esas tipicas de: el Lunes, mejor a principio de mes, uuuy no ahora que se alineen las estrellas.
Cualquier día es un buen día, si tienes un propósito. Debe ser lo suficientemente grande e importante, como para romper el hábito contrario que te ha mantenido sin hacerlo. Esto es quizá lo que nos toma un poco más de tiempo, poner en papel esta locura que parece imposible, pero que estamos más cerca de cumplirla que parece una broma. Pero debe estar en papel.
Así que hoy es un buen día, volvamos a estos hábitos de quererme y procurarme, no es que no lo haga, pero solo lo he hecho como más le conviene a mi hueva y llegó el tiempo de trabajar.
Así que si estas pensando como yo, ¿Cuando es un buen día para comenzar? Hazlo hoy, toma esta lectura como excusa o señal, de que hoy en un buen día.
Anoche no morí…
