Jugar y aprender

Tomamos la vida como algo tan complicado, cuando en realidad podríamos llevarlo todo un poco más ligero. Le baje dos rayitas a la seriedad de mi vida y a la solemnidad de muchas cosas. Incluso comencé a verlo todo como un videojuego, una vida por día y los niveles que nos sabemos de memoria es porque llevamos mucho tiempo jugándolos.

Un nivel aburrido no le da ganas a nadie de jugarlo, así que estos pequeños retos que te puedes poner como, leer un poco más que ayer, los días ininterrumpidos que llevas sin dejar de hacer una actividad, son una manera útil de seguir y seguir jugando.

Cuando juegas videojuegos hay alguien que quizá sabe un poco más de algún nivel, pero en realidad todos jugamos distinto y los niveles de cada quien son diferentes. Disfruta tus errores, aprende tus atajos, la única competencia es contra ti mismo. Claro que habrá quien haga trampa y las consecuencias vendrán en su juego no en el tuyo.
Si vivir se vuelve aburrido, quizá es más bien lo que haces o no haces en la vida lo que te ha llevado a hartarte.

Siempre habrá un experimento más por hacer, un juego más por jugar, un nivel más por pasar. Diviertete, busca el como si y deja de dedicarte a encontrar solo las excusas, que ese no es un buen reto para jugar a menos que quieras perder esta partida.

Anoche no morí…