Borrón y cuenta nueva

Vives, sufres, tratas de olvidar, dices que perdonas y borrón y cuenta nueva.
¿Pero es real?
¿Cuánta gente conoces que pudiera resetearse a sí misma y comenzar de nuevo?
Lo he intentado, pero siempre algo se queda en mí,
Un mínimo recuerdo que vuelve.

Ahora que quiero soltar este capítulo, recordé a Sam.
Sam fue una amigo que conocí en una asilo de ancianos,
Diré mejor, en una casa de retiro, para no sonar tan brusco.
Sam me presento todos mis miedos en un solo lugar,
Los experimente a través de él, pero ahora no entraré en ese detalle.
Narraré algo que sirve, para lo que escribo.

Sam padecía de Alzheimer, esta horrible enfermedad degenerativa,
Te obliga a olvidar todo, sin dejarte escoger algo que conservar.
Al principio sentí lástima, luego experimenté compasión,
Termine pasando muchas horas con él, envuelto en empatía.

¿Saben que era maravilloso de él?
Era una persona muy feliz y alegre,
Saludaba a todas las enfermeras, antes de ir a desayunar.
Si un día Sam estaba molesto contigo y no te quería hablar,
Bastaba pedirle una disculpa y esperar al día siguiente.
Si se enojaba con un enfermero, mañana no lo estaría.

Comencé a ver que Sam era tan feliz,
Porque lo que para nosotros es un dicho, “Borrón y cuenta nueva”,
Para él era algo real.
No quiero que se malentienda en que es una dicha tener esta enfermedad.
Es más bien una reflexión la que quiero compartir.

¿Es necesario llegar a ese punto para soltar?
En ese caso ya era inevitable, Sam no tenía elección.
¿No te gustaría poder escoger?
Quizá en realidad es muy difícil olvidar,
Pero definitivamente creo podemos darle un peso distinto a nuestros recuerdos.
Así se comienza a soltar.

Anoche no morí….