Es una regla muy sencilla que tengo.
Todo o casi todo, para mí es un experimento. Las veces que consigo el resultado deseado, pongo atención y lo repito. Suena sencillo, la cuestión es que requiere concentración para no olvidar las cosas que vas haciendo o experimentando.
Al principio es necesario incluso llevar registro o nota como si fuéramos los científicos de nuestra vida.
Las cosas que no funcionan, simplemente deja de hacerlas, pero nos entercamos con querer resultados distintos de no intentar nada diferente. ¿Te suena?
¿Qué dijo?
Digamos que A + B dan como resultado C, pero no te gusta C y necio, quieres algo distinto, pero en lugar de cambiar lo que sumas, es decir, A o B, crees que solo por sumarlas 1000 veces más y de la misma manera, el resultado será distinto.
Así que en este experimento llamado vida, es muy sencillo, las cosas que funcionan o dieron los resultados esperados, repítelas. Todas las demás cosas que no resultaron lo que querías, también es sencillo, cámbialas.
Madurar, crecer, volverse responsable, ser más conscientes, incluye esta parte de saber lo que queremos y aceptar las consecuencias de lo que decidimos. No se trata de encomendarnos a la suerte. Ser feliz, tener lo que queremos y vivir como deseamos es un ejercicio de repetición. Créeme que si ya viste todo lo que no funciona, ya estás más cerca de conseguirlo, solo cambia lo que sumas.
Anoche no morí…
