Suele resultar difícil en muchas ocasiones, poder ver cosas en nosotros mismos.
Somos parte de la corriente, de un flujo continuo de la vida y no tenemos desarrollada la habilidad de poder salir de él para observarnos.
En nuestra vida cotidiana llega un punto en el que hacemos muchas cosas en automático, incluso quizá las cosas que nos apasionan y ahí viene el peligro. Entiendo que muchas ocasiones, tratemos de hacer las cosas que no nos gusta hacer, en automático, casi en la inconsciencia. Pero existen cosas de las que no podemos zafarnos y son más obligaciones o responsabilidades que hemos adquirido.
Tengo algunos rituales que hago para apagar el piloto automático. Respirar es el más poderoso de todos, simplemente ser conscientes de nuestra respiración, antes de hacer cualquier cosas, no ayuda a estar presentes.
Hoy decidí escribir de esto, porque en la mañana me tocó trabajar en algo que hago muchas veces y trato siempre de hacer algo distinto para no automatizar del todo el proceso. PAra ser más consciente de todo, estuve descalzo, esa sensación fría me ayuda a estar presente, a no perder el piso, sentirme humilde y agradecido con las cosas que he aprendido.
Hay muchas maneras mas de apagar el piloto automático, la cuestión es, ¿lo quieres apagar? A veces lo encendemos por que lo que hacemos no nos gusta y no tenemos muchas alternativa. En estas situaciones, en las que muchas cosas están fuera de nuestro control. Recuerda que te lo unico que si te puede hacer responsable es de ti. Así que decide conscientemente encender o apagar el piloto en las cosas que hagas.
Anoche no morí…
