Hoy hay luna llena…

Esta semana tome la decisión de dejar de huir, eso implico muchas más cosas que solo detenerse, fue también calmar el impulso en mí de salir corriendo, de regresar a los lugares a donde solía esconderme, parece ser que lo sobreviví.

Cada día que despierto abrazo mis vicios creativos y escribo en cada una de mis libretas, como espero hacerlo mañana y pasado mañana y así sucesivamente, a veces mis vicios tienen un premio inmediato, otras toma tiempo y debo esperar. Una gran amiga me dijo una vez, “si deseas volverte un buen escritor, debes de volver de ello un habito”, también me dijo que tenía que leer más que cualquiera de mis amigos y esas palabras a la fecha me acompañan. La gente con la que nos cruzamos en la vida, con la que coincidimos, las que permanecen más de un instante, las que se van, todas, absolutamente todas tienen un propósito, la cuestión es que nuestra estúpida e insaciable necesidad de tratar de entenderlo todo en ese preciso momento, es lo que muchas veces lo arruina todo, pasaron muchos años para que esas palabras por fin cobraran sentido y ahora en verdad las agradezco, así que escucha y guarda en ti lo que consideres en algún momento útil, desecha comentarios vacíos o críticas que más que proponer, adornan la envidia para lastimar y si tienes la dicha, de que personas como esta gran mujer, que una vez se cruzó por mi vida con un libro de álgebra y me regalo este comentario, te hayan dicho cosas así o mejores, cosas que quizá en ese momento no entendiste, pero que ahora toman sentido, no está de más decirles gracias, porque sin esas palabras, quizá aun seguiría con una gran duda…

y si anoche no morí, no se mañana, pero hoy estuve aquí…